Las Contradicciones de Alianza País y los Comités Defensa de la Revolución
María Cristina Galo
Revista Ciudadanos Libres
Quito 8 de Septiembre 2009
Con el alegre y entusiasta anuncio del presidente Correa de la creación de los “Comités de Defensa de la Revolución” (CDR), desde su proclamación han corrido chorros de tinta sobre los CDR, indiscutiblemente nos han metido en una confusión ideológica, al querer poner la carreta delante de los bueyes.
El sentido común, nos obliga a hacer varias reflexiones sobre quien o quienes nos llaman a conformar los CDRs, y aquí caben varias interrogantes; ¿Qué es Alianza País(A.P), ¿A dónde va Alianza País?, ¿Quién es el Director o Presidente de A.P?, ¿Cuál es su propuesta ideológica?, ¿Sin Correa no hay A.P?, ¿O ciertamente en la ciudadania “organizada” radica la vigencia y sobrevivencia de la “revolución”?
En todo caso, lo que estaría en discusión no es si se organizan o no los CDRs, lo que esta en cuestión, es que carácter tienen los CDRs, si son un organismo del Estado ecuatoriano, financiado con el presupuesto, o es un organismo político de la sociedad organizada, o es un cuerpo político de Alianza País, eso es lo que esta en discusión.
Las 2 grandes Contradicciones de los CDR,
La primera contradicción de los CDRs. La creación de los CDRs no deja de ser una quimera en el inconsciente colectivo de Alianza País; las pretensiones de este tipo de organización no son nuevas en los procesos revolucionarios, ya a inicios del siglo pasado Rosa Luxemburgo criticó la teoría de la dictadura de Lenin y Trotsky que partía del supuesto de que el socialismo consistía en aplicar una fórmula prefabricada del partido revolucionario.
Al respecto, escribió: “Lo negativo, la destrucción, puede decretarse; lo constructivo, lo positivo no. Territorio nuevo. Miles de problemas. Sólo la experiencia puede corregir y abrir nuevos caminos. Sólo la vida sin obstáculos, efervescente, lleva a miles de formas nuevas e improvisaciones, saca a luz la fuerza creadora, corrige por su cuenta todos los intentos equivocados. La vida pública de los países con libertad limitada está tan golpeada por la pobreza, es tan miserable, tan rígida, tan estéril, precisamente porque, al excluirse la democracia, se cierran las fuentes vivas de toda riqueza y progreso espirituales”.
Alianza País, no es precisamente la contradicción entre el partido de cuadros que propugnaba y defendía Lenin, y el partido de masas de Rosa Luxemburgo, “porque en A.P, no hay partido”, solo un reacomodo de las fuerzas políticas, todos son ex militantes de otros partidos, ex ID, DP, Pachacutik, ex socialistas, ex miristas, ex movimiento sociales, ex catedráticos, ex Flacso, ex Andina, ex compañeros de clase de la U, de uno y otro ministro, o del mismo presidente, es decir todos son ex de algo, pero sin identidad ideológica, ¿que los une? su tronco madre, ¿el poder o Correa? -Sino hay partido politiico al cual adherirse-, es ahí, la contradicción del llamado a la conformación de los CDRs. Alianza País, es el resultado de las circunstancias, no del trabajo político de base, y esto es un secreto a gritos.
En “La Revolución Rusa”, Rosa Luxemburgo reivindica la democracia como un elemento estratégico, insustituible para la construcción revolucionaria. Sin ella, dijo, no se podrían limitar los errores inevitables de toda dirección política.
“Gradualmente se adormece la vida pública, dirigen y gobiernan unas pocas docenas de dirigentes partidarios de energía inagotable y de experiencia limitada. Entre ellos, en realidad, dirigen sólo una docena de cabezas pensantes, y de vez en cuando se invita a una élite de la clase obrera a reuniones donde deben aplaudir los discursos de los dirigentes, y aprobar por unanimidad las mociones propuestas. En el fondo, entonces, una camarilla. Una dictadura, por cierto: …”, agrega en La Revolución rusa.
Rosa Luxemburgo acertó, tuvo toda la razón. El llamado régimen socialista se burocratizó y se volvió una maquinaria contra la libertad y la democracia. Se coartaron los derechos humanos fundamentales, se frenaron los procesos sociales y se sustituyeron por controles administrativos y medidas autoritarias y draconianas que conllevaron a un régimen totalitario y a la dictadura. Y “La Rosa Roja” no era contrarrevolucionaria, no era pelucona, enemiga del pueblo, agente de la CIA y del imperialismo, aunque también la calumniaron y la acusaron.
Las críticas de Rosa Luxemburgo previenen contra la tragedia que espera a los pueblos cuando sus gobernantes prescinden de la democracia y la libertad. Por más programas sociales que ejecuten, y beneficien a la población, sin democracia y libertad todo será un terrible fracaso de magnitudes colosales que conduciria a un retroceso histórico de décadas.
Si Alianza País, fuera ese gran partido de masas, cosa que esta lejos de ser, “La Rosa Roja” con su frase espectacular (también tomada de “La Revolución Rusa”), que parece dicha específicamente para la realidad actual: “La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea), no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente”.
La segunda gran contradicción, la lidera la oposición. Los CDRs se han convertido en el pretexto para la disputa politica, han llegado a tal extremo que se volverán en irrenunciables para uno y otro lado, para el presidente Correa porque es su modelo de organización social para insertarlo en sus planes de gobierno y desde su punto de vista eso es estrategico, para consolidar su poder político, no personal, sino su proyecto político colectivo, incorporando a la ciudadania, eso por un lado, y para la derecha se ha convertido en un factor “para graduarse de anti correistas”, y ya no les es posible ceder, ellos no van ha dar marcha atras y no van aparecer como los vencidos.
El problema político inmediato es para la oposición y sus contradicciones, aquí también hay ex, los ex, coroneles de SP y los maderas de guerreros, del ex PSC, necesitan capitalizar para el futuro el voto anticorrea y surgir ante la opinión pública, como “la legitima oposición”, aquí la apuesta no es quienes son mas demócratas, y consolidar sus partidos a lo interno como lo manda la nueva Constitución, sino quien es mas anticorreista ante la opinión pública.
Tanto en Ecuador, como en Cuba, Venezuela y Nicaragua se han creado estructuras organizativas adeptas a sus gobiernos con las características propias de la realidad y la diversidad de cada uno estos países, con el propósito de que ellos fomentarían una mayor participación política y social de los ciudadanos, fortaleciendo la democracia participativa sin sectarismo.
Otros ya han hablado de los resultados de esas experiencias, en bien y en mal, ejemplos van y vienen de uno y otro lado; testimonios, anécdotas a favor y contra. Hay quienes desde la generosidad o ingenuidad desafían a la creatividad buscando el mejor nombre para dichos comités.
“En todo caso, más allá de las elucubraciones más o menos interesadas, los comités pueden ser un factor importante para profundizar la democracia participativa y, por lo tanto, cuando sea necesario, defender una democracia incluyente más allá del gobierno”





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